Cameron acaba de perder a su abuelo y está a punto de perder también su estudio fotográfico. Desesperado por salvarlo, Cameron recurre a Richard, pero lo besa sin querer. El beso despierta la obsesión de Richard por seducir a Cameron. Entonces, Cameron conoce a Hunter, un cliente amable y atractivo, que lo hace sentir seguro y querido, lo que da lugar a una noche de pasión. Ahora, Cameron se encuentra atrapado entre la obsesión de Richard y el cariño de Hunter.


